Obras
Una preselección de obras que están vigentes y se montan actualmente en Europa fue realizada por los encargados de esta disciplina en los países de origen y la selección definitiva de las obras estuvo a cargo del Comité de Lectura del FDEC compuesto por especialistas chilenos. Varias obras fueron traducidas al castellano especialmente para esta ocasión. Directoras y directores de teatro chilenos, con distintas trayectorias y variadas propuestas estéticas son invitados cada año para dar a conocer estos textos a través de semimontajes (consiste en presentar un trabajo en proceso poniendo énfasis en el texto) y de lecturas dramatizadas de excelencia. Los trabajos en ambos formatos están a cargo de profesionales que destacan por el rigor de su trabajo.
Alemania
El último día de Ellenbeck como vendedor de vestuario para caballeros en una tienda de departamentos lo convierte en testigo de la pugna por la sobrevivencia que se desata en el lugar. Su estoicismo y férrea disciplina en el servicio al cliente contrastan con las ideas más ligeras de Lenz, quien proyecta incrementar las ventas y continuar en la misma labor tras su partida.
La llegada de un nuevo inversionista a la compañía genera anuncios de cambio que supondrán una renovación en la línea de productos y reducción de personal. Sin embargo, vendedores y clientela parecen subyugados al mecanismo y se muestran dispuestos a adaptarse pese a la amenaza que se cierne sobre ellos.
El microcosmos de la tienda se convierte en una alegoría de las estrategias con que el libremercado opera sobre el individuo y en un retrato de la alienación que genera el sistema de consumo.
Alemania
Un atentado explosivo en una estación de trenes resulta ser el punto de unión en las vidas de cinco personajes. A través de narraciones paralelas se muestra como confluyen las trayectorias vitales hasta llegar al punto espacio-temporal que desencadena la tragedia. La acción ralentizada acelera a la vez el ansia por el desenlace logrando un efecto dramático. Tragedia coral en la que las rutinas del día a día cobran repentina categoría épica en función de la certeza del posterior cruce con la muerte en la estación de trenes. Al comienzo de la obra una paloma sobrevolando la estación construye la metáfora de nuestra actual forma de distanciarnos del horror, como un paneo cinematográfico.
Austria
Gunter, “médico sin fronteras”, sofocado por el insoportable calor, desciende -antes de tiempo- del tren que lo llevaría a la casa de sus padres. Es inmediatamente acosado por la siniestra amabilidad de la familia Flick, que lo empuja hacia una zona incierta y cargada de extrañeza, una zona donde la realidad y el lenguaje parecieran desdibujarse lentamente.
“Para esta obra, Händl Klaus se inspiró en (…) “Haus ur”, obra con la que Gregor Schneider ganó el gran premio de la Bienal de Arte de Venecia. Desde sus 16 años de edad, Schneider tapió, reformó y transformó sistemáticamente en un laberinto una casa en un terreno fabril de sus padres en Rheydt. Una pesadilla en las propias cuatro paredes transformadas en ambiente: por fuera una casa como cualquier otra, por dentro un nido de asesinos lleno de expresivas huellas de derrumbamiento, violencia, depresión y soledad. La intención de Händl fue crear algo parecido con el lenguaje, con un “lenguaje del abismo”: una pieza sobre la desaparición. (…) Inmediatamente junto al paraíso se abre el abismo. Klaus ha perforado semánticamente de tal forma su lenguaje rítmico, que como en la “Haus ur” nunca se sabe cuándo vendrá el próximo agujero (…).” (Barbara Burckhardt, Programa del festival Mülheimer Theatertage 2004)
“Habitar. Bajo Vidrio” presenta la reunión en un hotel de tres amigos que alguna vez vivieron juntos, que alguna vez compartieron ideales, que alguna vez fueron inseparables y que, luego tomaron caminos distintos. El encuentro resultante transita entre el deseo de cercanía y la muda corroboración de la distancia evidente que los separa hoy. Del mismo modo el lenguaje transita entre un intento de diálogo que se presenta tartamudo, incómodo, y monólogos desbordados y furiosos, espacios mentales, dónde cada uno devela un pensar particular en torno a lo que fueron, a lo que imaginaron, serían, y lo que hoy, son. Monólogos que exponen el pensamiento de los personajes, espacio privado donde se desata la frustración y la vergüenza. “Una vez formaste parte. De la clase media. De la clase media emocional. Pudiste decir: Te va. Te va bien (…) Realmente pudiste decir eso. Con orgullo. Incluso. (…) Y entonces. De repente. De repente. Límite. Límite de pobreza. Emocional. (…)”.
España
Sin llegar a desnudar del todo sus intenciones, Helena y Clara dialogan durante un tiempo prolongado. No se han dado cita pero ambas se sientan alrededor de la misma mesa en un lugar de encuentro nocturno al que acuden a solas. Entre ellas prima la sospecha y una tensión latente. Hablan de la desazón y del desprecio que les provocan los hombres en medio de confesiones generacionales. Su conversación avanza como un juego de preguntas y respuestas a medias que vuelven cada tanto al mismo punto para reiniciarse y profundizar en la ambigüedad.
El texto no entrega indicaciones sobre la situación ni la condición de género de quienes hablan. La estructura acentúa esta indefinición a través de la repetición encadenada de escenas y un final abierto de voces que persisten en la espera.
España
La imagen de los invernaderos ardiendo en un pueblo del sur de España tras unos incidentes racistas fue el punto partida y de llegada de “Húngaros”, que recibió el VII Premio del Certamen Nacional Universitario de Textos Teatrales. Sin embargo, y desde las primeras líneas, el texto transciende la anécdota y a través de un lenguaje altamente poético nos adentra en la tensión de una pasión trágica, plasmada en un sinuoso triángulo en torno al “diferente”, elegido como chivo expiatorio de frustraciones y miserias. Bajo el plástico de los invernaderos y ante el horizonte de un sistema económico colapsado, los personajes de “Húngaros” se enfrentan a los estragos del deseo mutilado.
Francia
El texto trabaja y tensa la ambigüedad de los encuentros sexuales de un trío, a partir del propio juego que se construye desde el título. Von Stroheim, la figura “real” aludida, rescata el seudónimo de un errante y problemático actor y director hollywoodense, de metrajes imposibles. Esta alusión supone un diálogo con lo cinematográfico, pero particularmente con la figura del actor, en tanto aquel que finge. Los personajes (Ella, El Uno, El Otro), a través de un lenguaje sentencioso, reflexionan en torno a su propia condición y se relacionan siempre en función del ausente. La palabra refiere poéticamente al cuerpo y a su vez los cuerpos, en ocasiones, obedecen a la palabra y emerge el gesto estético e inútil del porno.
Francia
“Frente a la madre” cuenta la historia de un hombre que vuelve a su país natal para asistir al entierro de su madre, quien fuera asesinada brutalmente por desconocidos. Vuelve al país que abandonó a los dos años de edad y al que nunca más volvió, un país que “ha traspasado los límites de la violencia y de las crónicas de sucesos y enfila ahora el camino postrero hacia la barbarie”, buscando reconstruir el retrato de su madre.
Recordar, hacer memoria, recordar a su madre, y recordarse en su madre.
Rememorar la figura materna en otra región y asistir al surgimiento del envés de aquélla imagen, confrontando biografía y geografía como entidades que se condicionan ineludiblemente.
Reino Unido
Relato de marginalidad urbana en el que se dan cita las voces de diversos personajes de una familia y su entorno, quienes son encarnados, a propósito, por una sola actriz. La acción devela el desesperanzado mundo de los protagonistas en un repaso tenso de la jornada en la que se enfrentan con el homicidio de uno de los hijos de la familia. A través del uso de un lenguaje coloquial, giros populares y ciertos recursos de frontalidad en la exposición de los hechos, la autora expresa el universo crudo y sin expectativas de sectores marginales representados por una familia de origen jamaicano. El azar al que alude la autora en el título supone una reflexión en torno a la injusticia que parece condenar a los más pobres.
Suiza
Pieza tragicómica en la que caricaturescos personajes desfilan para interactuar en la vida de Karl Klotz, una suerte de paria desdichado y obeso. Los diferentes discursos del poder y la corrección (madre, profesora, psicólogo) se solazan en la burla y el desprecio de un sujeto que no puede insertase adultamente en el mundo. De esta forma los esfuerzos apuntan a su cura mental, su madurez y la pérdida de peso. El tópico del amor también se cruza a través de Sandra, una trapecista decadente, que precipita la debacle física del personaje. Obra esperpéntica que desde la exageración y el sarcasmo logra develar las miserias de un perdedor.
Suiza
Cléo Lefreyd tiene 85 años, es viuda y no existen herederos para su valiosa fortuna. Vive una rutina apacible hasta que el psiquiatra Martin Solman, de 41 años, comienza a frecuentarla con el propósito de comprar la cabaña abandonada a orillas del lago. Para él, la propiedad representa los mejores momentos de su infancia; para ella, es el símbolo de lo que quisiera obviar de su pasado.
Entre ambos se establece una complicidad inusual. Cléo se entrega a sus consejos, Martin evita que sea estafada y para ello convienen en casarse. Una vez realizada la ceremonia, ambos transparentan intenciones, y reaparecen las culpas y los crímenes del pasado como un sino trágico. En medio también emerge el anhelado viaje de Cléo a Cabo de Hornos que nunca realizó y que sintetiza una vida de oportunidades perdidas, como su encuentro con Martin.








